Descargas en pie diabético
Descargas en pie diabético
Para el tratamiento de los procesos ulcerosos en el pie diabético, es imprescindible realizar una buena descarga y así evitar presiones externas que dañarían el tejido de granulación presente gracias tratamiento establecido.
Entendemos como descarga, la acción o efecto de reducir, aliviar y/o redistribuir la presión, eliminando el peso excesivo sostenido por una estructura. En el pie, es imprescindible la disminución de la presión en la zona afectada, teniendo en cuenta tanto la fuerza vertical como la fuerza de cizallamiento.
Las descargas pueden clasificarse en:
- PROVISIONALES: Descargan la zona lesionada, hasta su total recuperación. Siendo el fieltro uno de los materiales más utilizados.
- DEFINITIVAS: Mantienen el equilibrio de fuerzas, para evitar una recidiva o la formación de una nueva ulcera. Estas pueden llevarse a cabo mediante ortesis de silicona, soportes plantares y/o prótesis.
En este artículo nos centraremos en todos aquellos aspectos de interés relacionados con las descargas provisionales realizadas con fieltros adhesivos y lo primero que tenemos que saber es qué opciones me ofrece este tipo de material. Los fieltros de lana tienen grosores variables en base a la necesidad y cuentan con una cara adhesiva. Independientemente de las opciones existentes en el mercado, es necesario trabajar con fieltros de, al menos, 5mm de grosor para poder descargar la ulcerada.
Su uso está recomendado en úlceras de grado I, II y III (según Wagner y Texas) de componente neuroisquémico debido a su localización, zonas de presión, aconsejándose para la descarga de las cabezas metatarsales.
En cambio, estaría totalmente contraindicado en úlceras de componente isquémico (I.T/B < 0,7 y pulsos ausentes) que normalmente suelen estar situadas en zonas con poca o nula presión. Tampoco se recomendarían en úlceras infectadas, profundas o gangrena.
Si tuviéramos que poner en una balanza los pros y contras de este tipo de estrategia en primer lugar destacaríamos que: No limita la movilidad del paciente, puede introducirse en el calzado (si es amplio) y es barato. Además, podemos diseñar cada descarga en función de nuestros objetivos terapéuticos, la evolución de la lesión y adaptarlo, por lo tanto, a las necesidades de cada paciente. Por último, es totalmente compatible con el abordaje local de la lesión, sin necesidad de retirarlo para ello.
En cuanto a inconvenientes hemos de considerar que, en algunos casos, pueden ocasionar irritaciones o reacciones alérgicas, sobre todo, en tratamientos de larga duración.
Antes de aplicar este tipo de descarga hemos de hacer una valoración de la capacidad de autocuidado del paciente, su nivel de autosuficiencia o, en su defecto, de la persona que se encarga de su cuidado.
¿Cómo se hacen? Elegiremos el grosor del fieltro a aplicar en función de la localización de la úlcera. En la zona plantar, solemos utilizar fieltros de entre 0,5 y 1,5 cm de grosor, mientras que en los dedos habitualmente usamos menor grosor. La elección siempre será en función de aquel grosor que neutralice o equilibre las fuerzas verticales.
Una vez que seleccionamos el grosor más oportuno en cada caso realizaremos la plantilla que mejor se ajuste al paciente siguiendo la forma de la superficie plantar, dejando una abertura que englobe a la úlcera. Esta deberá ser siempre abierta por alguno de sus lados, en forma de “U” o herradura y evitar así, el edema de ventana.
La abertura en”U” debe realizarse en sentido de salida de las presiones y fuerzas que llegan a la zona ulcerada en base a la biomecánica del pie. En la mayoría de los casos será en sentido próximo-distal; en los casos de la ulcera muy lateral la abertura será lateral en sentido media-lateral.
Las descargas de fieltro han de ser amplias, sobre todo en la zona plantar, y deben biselarse en su contorno externo para facilitar tanto la dinámica como la adaptación al calzado. Las descargas son una solución fácil y económica y que nos permite diseñar el patrón “in situ”, según las necesidades.
No obstante, como dijimos anteriormente, en un reducido número de pacientes, debido a alergias o hipersensibilidad, no podrán aplicarse fieltros adhesivos, también en aquellos casos en los que la piel sea demasiado fina y frágil, por lo que el cambio de fieltros podría suponer un riesgo para la integridad de dicha piel.
Escrito por Enric Giralt, PhD, podólogo, enfermero y profesor titular de podología de la UB y miembro del comité consultivo de GNEAUPP.
AP-57448-ESP-SPAEU-v1 (v1.0)
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